Es una técnica avanzada que combina la estimulación de colágeno mediante microagujas con la aplicación de sueros activos o PRP, aprovechando al máximo la capacidad regenerativa de la piel. La sinergia de estos elementos permite mejorar notablemente la textura, elasticidad y luminosidad de la piel, logrando efectos visibles de rejuvenecimiento.
Después del procedimiento de microneedling, se aplican sueros ricos en principios activos, como ácido hialurónico, vitamina C, péptidos y otros ingredientes antioxidantes o hidratantes. Gracias a los microcanales creados por las agujas, estos nutrientes penetran profundamente en la piel, logrando una mayor eficacia que si se aplicaran en la superficie.
Estos sueros se eligen de acuerdo con las necesidades específicas de la piel y pueden combinarse para maximizar los beneficios.
El uso de PRP es un enfoque que utiliza el propio plasma del paciente, rico en plaquetas y factores de crecimiento, para potenciar la regeneración y curación de los tejidos. Este tratamiento se conoce también como el “lifting vampiro” y es ideal para quienes buscan una solución natural, ya que no introduce sustancias externas.
El PRP es especialmente efectivo para:
Los resultados del microneedling con sueros y PRP suelen ser visibles a partir de las primeras semanas, con una piel más hidratada, firme y luminosa. Para mantener y potenciar los beneficios, se recomienda una serie de sesiones (de 3 a 6) según las necesidades del paciente y su tipo de piel.
Es importante seguir los cuidados post-tratamiento, que incluyen evitar la exposición al sol, usar protector solar de amplio espectro y aplicar productos calmantes para asegurar una recuperación adecuada.
El tratamiento combinado de Microneedling con sueros y PRP es una opción avanzada para quienes buscan una piel más saludable, rejuvenecida y de aspecto natural, con beneficios acumulativos que mejoran con el tiempo.
Dileimy Sanchez